Llevo un tiempo apreciando, cada vez más, una vida más pausada - más slow- quizás por ser consciente de la locura de ritmo que nos impone la tecnología y la vida actual. Muchas veces estamos dentro de una rueda de hamster y no somos conscientes. Los días son ajetreados, estresantes, agobiantes... hasta que, generalmente la salud, nos fuerza a parar el seco. Y en ese momento, es como una luz que nos ilumina, y nos da claridad y perspectiva.
¿Es así como queremos estar todo el tiempo?
Yo tengo claro que no.
Pero tengo mucho que desaprender.
Hoy quiero compartir contigo pequeños gestos y cambios que podemos hacer para llevar una vida más consciente y pausada. ¿Te apuntas?
