Ficha del libro
Título: Tus zonas erróneas
Autor: Wayne W. Dyer
Publicado por primera vez: 1976
Género: Desarrollo personal / Psicología
No creo que un libro tenga que cambiarte la vida, para haber merecido la pena. A veces, basta con que deje una pregunta dando vueltas en la cabeza durante unos días. O con que, en mitad de una conversación, recuerdes una frase que habías subrayado semanas antes.
Eso es lo que me ocurrió con Tus zonas erróneas.
No porque esté de acuerdo con todo lo que dice. De hecho, hay ideas que creo que ha envejecido mal. También, porque es un libro de autoayuda, al fin y al cabo, y aunque me gusta mucho leerlos, me los tomo con cautela.
Publicado en 1976, este libro es uno de los grandes clásicos de la categoría de la autoayuda. Wayne Dyer plantea que muchos de nuestros conflictos internos nacen de hábitos psicológicos que hemos aprendido. La idea de fondo me parece interesante.
El libro está estructurado como un repaso, capítulo a capítulo, de distintos "errores" psicológicos: felicidad, autoestima, culpa y preocupación, seguridad, los "deberías", la postergación, la dependencia... En cada uno, Dyer sigue el mismo esquema: explica el error, expone qué ganamos con él (aunque no lo sepamos) y propone alguna práctica para apagarlo. El estilo es directo, accesible.
Pero me parece que se queda muy en la superficie, a la hora de explicar cómo llega a esas conclusiones. Vamos, que mientras lo leía no podía evitar pensar que había momentos que era como leer una taza de buenrollismo (tipo "no sabía qué ponerme, y me puse feliz"). Por no hablar de los ejemplos que pone, que lógicamente hay que entenderlos en el contexto en que fueron escritos, hace 50 años, pero que en más de una ocasión me hizo levantar la ceja con cara de WTF. Por eso, entiendo que pueda tener detractores.
Eso sí, no fue todo malo, ya que entre sus páginas apareció una pregunta, que me sigo haciendo desde que cerré el libro: ¿Qué estoy obteniendo al reaccionar así? ¿qué hay detrás de este comportamiento?
Me gustó porque me hizo plantearme cosas desde otros puntos de vista. Reconocer que, aunque algo nos hace daño, nos puede estar protegiendo de otra cosa. O lo que pensamos que es un rasgo positivo en nosotros, a lo mejor es una compensación a un miedo. Por ejemplo, que cuando recurrimos a la “queja” (esa queja que no lleva a ningún lado) lo que puede haber detrás es sentirnos víctimas de la situación, evitando así sentirnos responsables. Y ¿cómo vamos a querer cambiar algo de lo que no somos responsables, verdad?
El capítulo que más me removió
El capítulo que más me removió fue, sin duda, el dedicado a la dependencia. Aunque en todos pude ir reconociendo ciertos comportamientos, este de la dependencia fue el que más me sentí identificada, y a la vez es el que menos notas fui tomando (curioso).
Hubo una época en la que muchas decisiones importantes de mi vida dependían, sin darme cuenta, de la validación de otras personas (familia, pareja, amistades…) no porque nadie me obligara, sino porque había aprendido a que era más fácil confiar en el criterio de los demás, que en el mío propio. Es un tema que llevo un tiempo trabajando, y este capítulo lo sentí como un espejo en el que reconocerme.
También me vi reflejada en el capítulo de la queja. Tengo tendencia a quejarme de todo — literalmente esta semana estoy en un festival, y me he ido quejando por adelantado, del calor que voy a pasar, sin saber aún qué instalaciones habrá ni qué tiempo hará, de verdad. O cuando digo "no puedo dormir": esa queja, en sí misma, no le sirve a nadie. Mi pareja no puede dormir por mí, ni dormirme por arte de magia. Leyendo esto empecé a plantearme una versión distinta de esa misma frase: en vez de "no puedo dormir", algo como "me cuesta sentirme en calma y eso me afecta al sueño; creo que hay una idea rondándome la cabeza — ponerle voz igual me ayuda a soltarla". La diferencia no es dejar de compartir cómo me siento, sino acompañarlo de qué necesito realmente de la otra persona.
Lo que me llevo de este libro
Lo que más estoy aplicando ahora mismo del libro es justamente esa pregunta que te comentaba al inicio (¿qué estoy sacando yo de esta reacción? ) cuando siento enfado o miedo ante algo. Darme cuenta de ello me ayuda a pausar y, muchas veces, a cambiar de rumbo.
El ejemplo más tonto y más real: tengo hambre, tengo patatas fritas y tengo fruta. Lo cómodo tira hacia la patata (cruje, es salada, calma el hambre emocional al instante). Pero cuando me detengo a notar qué hay detrás de esa elección, muchas veces acabo eligiendo la fruta.
No siempre encuentro una respuesta en esa pregunta, pero suele desencadenar una conversación interesante conmigo misma y ese parar a reflexionar, viene bien para salir de la rueda de hámster y vivir de forma más presente.
¿Lo recomendaría?
Sí, pero con matices.
Lo recomendaría a quien esté empezando a hacer trabajo de autoconocimiento y necesite un empujón accesible, sin tecnicismos, para empezar a hacerse las preguntas correctas, aún sabiendo que algunas ideas han envejecido peor que otras. No lo recomendaría como única fuente si lo que buscas son herramientas prácticas sólidas para el cambio — para eso, mejor complementarlo con algo de base más científica.
Para seguir escribiendo
Piensa en una queja que te repites con frecuencia (seguramente, porque no buscas una solución real). Pregúntate: ¿Qué estoy obteniendo -mi beneficio inconsciente- al seguir reaccionando de esta manera?
Date tiempo. Repite la pregunta incluso en varias ocasiones para ver si puedes seguir profundizando en tu respuesta.
Escribe cómo habría sonado esa misma frase si, en lugar de quejarte, hubieras pedido lo que de verdad necesitabas.
Lecturas relacionadas
- El poder del ahora, Eckhart Tolle — para profundizar en la idea de vivir el presente que Dyer solo esboza.
- Inteligencia emocional, Daniel Goleman — si lo que echaste en falta es precisamente el respaldo científico.
- Mindfulness en la vida cotidiana, Jon Kabat-Zinn — para llevar la toma de consciencia a la práctica diaria, con más profundidad.
¿Te has leído este libro? ¿qué opinión te merece? Te leo en comentarios


No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por pasarte por aquí :)