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viernes, 11 de octubre de 2013

Ilustraciones culinarias de Felice Bruno


Hoy os traigo unas bonitas ilustraciones culinarias, realizadas por un artista que, si ves el resto de su obra, te chocan en cuanto a su estilo.

Felice Bruno, suizo, ilustra todo tipo de escenas con un cierto toque callejero, pero para su serie de ilustraciones de recetas da un giro: realismo, cuidado al detalle.


Trabaja con pintura acrílica, tintas y pigmentos. Antes de retratar la escena, elige el tono cromático que tendrá el fondo, buscando crear un ambiente concreto, que resalte el modelo.


 

No sé si serán las ilustraciones o el hecho de no haber desayunado todavía, pero el escribir esta entrada me está dando un hambre....

miércoles, 9 de octubre de 2013

Receta de pasta con espárragos y queso de cabra


Si os gusta la pasta, como a mi, pero queréis comer sano y a ser posible no muy calórico, esta receta os viene al pelo.

Ingredientes

Estas cantidades son por plato:
  • Raviolis rellenos de queso o carne (la cantidad depende de los comensales), yo para la pasta rellena utilizo unos 50 gr por persona / ración
  • 1 cucharada de queso fresco de cabra 
  • 1 cucharita de piñones 
  • 2 espárragos verdes 
  •  Sal, ajo en polvo
  • Aceite oliva

Cómo se prepara

En una cacerola se pone agua con un poco de sal, a hervir. 
Cuando llegue a ebullición, se añade la pasta. Déjala que vuelva a romper a hervir y calcula el tiempo de cocción que indique la marca. 

Corta los espárragos en trocitos y dale un par de vueltas en la sartén con una pizca de aceite, para que no se peguen. Con muy poco es suficiente, no se trata de freir los espárragos, si no que queden un poco crudos para que estén crujientes. 

Cuando la pasta esté al dente, escúrrela. 

Para emplatar sirve la ración de pasta que vayas a comer, con los espárragos troceados y el queso de cabra, desmenuzado. Añade unos pocos piñones, y echa un poco de ajo en polvo (corrige de sal si fuera necesario) y un chorrito de aceite de oliva. 

Pasta con un toque mediterráneo.

(*) PD perdonad la foto, esta es una receta que llevo casi un año pendiente de publicar! 

lunes, 7 de octubre de 2013

I love my blog

Me he animado a participar en la Iniciativa "I love my blog" que ha empezado Blanca, del blog Personalización de blogs.


Es un día para mimar a nuestros blogs, ni más ni menos. Estas pequeñas ventanas a un mundo gigantesco como es Internet. Porque se lo merecen

I love my blog por varios motivos:
  1. Se ha convertido en un oasis de relax de mi trabajo día a día y eso lo hace especial.
  2. Me ha permitido conocer a muchas personas de lo más majas y sobre todo, super creativas.
  3. Es la excusa perfecta para seguir a muchos blogs o ver muchas fotos en pinterest de lo más inspiradoras.
  4. Es una semillita de una idea que tengo en mi cabeza llamándome desde hace tiempo, que por desgracia, ahora no puedo dejar germinar, pero que espero algún día pueda contaros. 
  5. Indirectamente, me está permitiendo aprender nuevas técnicas, probar nuevos materiales ¡todo es aprendizaje!
  6. También he cambiado mi forma de tomarme este blog: antes era postear cuando tenía algo nuevo que contar, nada de organización, simplemente post tras post, cuando podía o quería. Ahora mi blog se está haciendo adulto, le dedico más tiempo a las fotos (excepto en ocasiones contadas que tengo que hacer una rápida con el móvil y ya está), a los detalles y estoy mucho más organizada. Tengo una rutina de publicación. Y esa rutina es una tarea que debo cumplir semana tras semana (seguro que en algún momento puntual he de pararlo, por motivos profesionales o personales, que me conozco) y por suerte, tengo una personita a mi lado que no me mira raro ni se extraña cuando le digo "hoy tengo planeado estar trabajando en el blog un par de horas", si no que lo respeta y apoya. 
  7. Porque ha ayudado a mi otro blog, indirectamente. Me costaba mucho seguir una rutina de posteo en mi otro blog, de diseño gráfico y publicidad (deformación profesional), pero al ponerme la rutina para este, la rutina ha afectado también al otro. Ahora tengo ambos blogs bastante al día. ¡Bien!
  8. Me ha servido para dar un paso hacia delante a una vida un poco más eco, ahora antes de tirar cualquier recipiente o material pienso si puedo reutilizarlo para algo útil. Aunque mi aporte sea sólo un granito de arena en una montaña de basura, me siento algo mejor por aportar ese granito. Y si a través del blog más gente consigue aportar un granito de arena, poquito a poquito serán puñados, montañitas o montañazas. Porque hay que cuidar mucho más el planeta y nuestros recursos (ea, toque verde mañanero)
  9. Aunque tiene una pequeña pega, ayuda a fomentar el síndrome de diógenes. Si se guarda todo, a la larga es un problema. Pero el truco es encontrar el equilibrio: si en un plazo de tiempo razonable no se ha utilizado algo, se tira. 
  10. Como cierre, porque me encanta encontrar vuestros comentarios por aquí, aunque sean solo para saludar. Me ponéis una sonrisa en la boca. Gracias :)
Y tú ¿te gusta tu blog? ¿por qué?

viernes, 4 de octubre de 2013

#DIY de 5 minutos: tarjetas recicladas para recetas


Esta entrada participa en la Fiesta de Enlaces de las #diogeneras.

Os muestro cómo, con papeles, cartones y demás materiales que puedas tener en casa, he preparado una tarjeta para una receta.

Cerca del día que hice las galletas de plátano que os mostraba el otro día, me llamó mi abuela, y en la conversación salió el tema de las galletas. Ella me dijo que quería probarlas y que tenía que darle la receta. Le dije que otro día le llamaba y se la daba sin problemas.
Pero al colgar pensé: su cumpleaños está cerca, quizás es buena idea darle la receta entonces, pero como regalo...y acompañada de galletas de verdad.

Así que para el día de su cumpleaños, me puse a hornear de nuevo, y a rebuscar qué podía usar para entregarle la receta. Y se me ocurrió hacerlo reciclando papeles y materiales que tenía por casa:

Como base, utilicé el cartón de una revista que había comprado y que estaba en la papelera. Corté en la medida que buscaba (en este caso 10x15cm).


Encontré entre mis papeles un trozo de papel de regalo con un estampado de cupcakes. Lo pegué por el lado A y lo reforcé con washi tape en los bordes (el washi tape plegado para hacer el borde del lado B también -foto 2-). 

Hice una solapa con papel de un sobre color craft, y saqué varios sellos que tenía - con el que carvé de triángulo hice una banderola, y con el alfabeto, puse el nombre de la receta.
Con rotuladores, decoré y anoté la receta en la cara B. Y así es como quedó:


No tardé más de 5 minutos y así tiene la receta guardada de forma un poco más especial

miércoles, 2 de octubre de 2013

Mi jardín - 3ª parte - La vuelta de verano

Si recordáis, hace un mes aproximadamente os enseñé cómo había preparado mi jardín antes de irme de vacaciones, plantando semillas nuevas y reutilizando envases que iban a ser desechados. Si queréis recordarlo, podéis ir a esta entrada.

Hoy os muestro el después, la cura que hice tras un mes de agosto de calor y sol, que hizo estragos entre mis plantitas. Y os enseño algunos trucos y detalles diogeneros que he ido metiendo.

¿Recordáis esta planta (que no sé cuál es)? Estaba frondosa, con muchas ramas, hojas y hasta flores bien bonitas. A mi vuelta, estaba toda seca, sin flores, apenas sin hojas. Una pena. Me dediqué a podarla, quité lo quemado, la regué con cariño poco a poco, vuelve a brotar.

La maceta con una brizna, también ha terminado seca. Pero aún no me he rendido, pues ahí hay bulbos y me han dicho que salen al año. 

A comienzo de verano

A comienzos de septiembre
Me dediqué a trasplantar todas aquellas plantas que estaban creciditas a macetas en condiciones, grandes y resistentes, como el aloe vera y el geranio. Además aproveché el viaje y me traje 4 plantas diferentes. Una de ellas es la morada de la foto de aquí arriba (foto central, abajo), las otras 3 son variedades de suculentas. Aguantan bien, por lo que espero que al menos esas si duren en mi jardín. Compré dos macetas de barro y las pinté un poco, rápidamente, con pintura acrílica.


Mi madre me regaló este verano una maceta de hierba gatera, bueno, más bien quiso mimar al gato. Estaba perfecta pero la última semana de vacaciones, la planta se secó. La podamos al ras del suelo y empezó a brotar en seguida y a muy buen ritmo. Así que cuando alcanzó los 4cm de altura, decidí trasplantarla a una maceta algo más grande (con la intención de que creciese, se reprodujera, y tener más hierba para el gato). Pero se así es cómo se ve ahora mismo - parece un mechón de pelo ridículo-.

El toque diogenero de esta vez, un par de platos rotos que encontré en la calle. Estaban dejados al lado de los cubos de basura (no dentro, en la acera, a la vista, y colocados - estaban pidiendo a gritos ser rescatados!!-). Estaban limpios y con un picotazo en el borde, cada uno. Son de cerámica decorada en dos tonos, con la pintura imitando el efecto de una acuarela o una pintura que no cubre del todo. Eran bonitos, y pensé ¡Qué bien me vienen para poner debajo de las macetas! Y al jardín que fueron.

Por último, las alegrías que me he llevado esta vez y un truco. 

El truco: cómo mantener la tierra de las plantas a salvo del calor, frío, etc. En la calle, las plantas protegen su suelo a base de ramas, hojas caidas, piedras... Esto forma una capa protectora que les aisla un poco. Y mis plantas claramente necesitaban una, cada día, la tierra se secaba hasta quedar aplastada. 

Mirando por el barrio, era fácil ver la solución: habían podado todos los campos, y había montones de pajas que se acumulaban y no se iban a aprovechar - eran los restos de lo que ya habían recogido-. Piedras no hay muchas, por lo que pensé sustituirlas por estas pajas y hacer así el lecho a mis plantas. Fue una solución buenísima. Desde entonces, la tierra conserva su humedad, las plantas poco a poco van brotando de nuevo. Esperaré a ver en invierno qué tal funciona, pero para el verano, me han convencido seguro.

Las alegrías:¿Recordáis el hueso de aguacate que os conté que había tratado de germinar? Lo tenía siguiendo instrucciones pero tenía pinta de no salir nada, así que lo planté en una de las jardineras grandes, para que sirviera como abono natural. Mi sorpresa, tras arreglar el jardín a la vuelta, y cuidarlo unos días, fue cuando me asomé y vi una pequeña ramita asomando (foto 1) ¡it's alive!

La foto 2 son los cactus que compré cuando vine al piso. La mayoría han muerto también (soy un desastre!!) pero estos dos han aguantado y están creciendo de lo lindo - se nota entre lo verde y lo naranja-

La foto 3 ha sido una sorpresa, planté unas semillas y me olvidé anotar qué eran. Un día empezaron a brotar, 2 ramitas pequeñas. Al segundo día, podéis ver la foto, para ver en qué estado estaba. Ya ha pasado una semana y la maceta está frondosa y llena de hojas. Una maravilla. La trasplanté a una más grande (estaban quitando la tierra al salir, no entraban todas!!!) y así pude ver qué era lo que estaba saliendo: ¡melón! Se me ocurrió, guarrerías de la vida, plantar todas las semillas del melón, por ver si salía algo. Y están brotando todas! ahora tendré que buscar cómo aprovecharlas y ver si puedo sembrar mis propios melones... en algún terreno.



Todavía le queda un trecho al jardín. Quiero prepararlo de cara al invierno, para poder proteger las plantas. Y tenemos unos pallets a medio trabajar, con los que estamos haciendo unos asientos. Pero entre la falta de tiempo y lo rápido que pasan los meses,...seguro que nos pilla el verano de nuevo.