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lunes, 7 de enero de 2019

Pasos para planificar bien tu año

 Pasos para planificar bien tu año

¿Sabías que el 80% de los propósitos de Año Nuevo se han abandonado en febrero? ¿Quieres comenzar 2019 bien, en cuanto a objetivos y productividad? Establecer propósitos duraderos implica un poco más de trabajo, alinearlos con tu visión y misión personal, pero merece la pena dedicar este tiempo extra a plantearlos, si al final cumplimos con ellos.

Acompáñame en esta entrada donde repasaremos buenas prácticas a poner en marcha, para poder enfocar nuestro año y acabar con buen pie.

1. Hacer una reflexión a fondo del año pasado. 

Pensemos un poco en el último año vivido. ¿Cómo nos sentimos hacia todo lo que hemos pasado en estos últimos 12 meses?
Es importante ser conscientes de lo que hemos vivido, lo que hemos aprendido, y celebrar los logros que hayamos logrado, por pequeños que sean. Dedicar tiempo a reflexionar sobre lo vivido, sobre dónde estamos y todo lo que hemos recorrido es importante, para poner consciencia a nuestra situación para poder seguir hacia delante. Por eso, te recomiendo armarte con papel y boli (si sueles escribir en un diario por ejemplo, puedes hacerlo ahí) y revisar las preguntas que te comparto aquí, e ir contestándolas.



Una vez has reflexionado sobre el último año...
  • Celebra los logros que has alcanzado, por pequeños que sean. Mostrar un poco de gratitud por las cosas buenas que nos pasan es como darnos un abrazo a nosotros mismos. Porque ya tenemos bastantes malas noticias alrededor, y nos merecemos sentir ese abrazo, esa palmadita en la espalda, que nos diga que lo hemos hecho bien
  • Considera todo lo que has aprendido. No tiene porqué ser aprender como si estuvieses en la escuela (aunque si estudias, también es importante) si no que me refiero a aquello que nos llevamos, que hemos aprendido, de las situaciones que hemos vivido. Los errores o los momentos duros de la vida nos enseñan siempre algo (aunque a veces en el momento nos pueda costar darnos cuenta): caminos que no tenemos que seguir, reacciones que hemos tenido, cambios de pensamiento, o incluso cosas más simples y del día a día. Todo lo que hemos vivido y por lo que hemos pasado, nos ha enseñado algo, ahora ya lo sabes para la próxima vez. 
  • ¿Te has parado a pensar alguna vez en qué te da alegría? Quizás es un hobby, quizás una persona, o un sonido o lugar... Es interesante tener una pequeña lista de cosas que te dan un chute de felicidad, para recurrir a ella cuando estás de bajón o tristona. O simplemente, para ser conscientes de estas cosas y procurar añadirlas a tus días. La felicidad, el buen humor, además de ayudar a combatir el estrés, te hace ser más productiva ¡Y eso nos interesa!

Ahora que has reflexionado, estás preparada para empezar a pensar en el siguiente año.


2. Diseñar tus metas

  • En vez de comenzar pensando "¿Qué he hecho mal y cómo puedo solucionarlo?" a la hora de pensar tus metas, enfócate de otro modo: ¿Cómo te quieres sentir?. Después determina qué experiencias, personas o actividades te permitirán estar en ese estado que quieres conseguir, más a menudo. Define estos parámetros primero, y luego tus objetivos a partir de ellos. 
  • Después, piensa en las relaciones que tienes a tu alrededor. Las personas que serán críticas para tu éxito, tus relaciones personales (pareja, amistad, familia). Piensa en las personas que te influyen en tu día a día (como personas del trabajo, o gente a la que admiras). O personas que podrían ayudarte a conseguir tus objetivos. Así identificas a las personas importantes en tu vida. Piensa en tus relaciones con esas personas: ¿qué crees que piensan de ti? ¿cómo podrías mejorar esas relaciones? ¿Cómo quieres que te recuerden?
  • ¿Cómo querrías que te recordasen? Vale, esta pregunta puede ser  un poco pomposa pero piensa a lo grande, y luego trabaja en pequeño. Cuando te digo que pienses a lo grande me refiero a tu objetivo final. A veces planteárselo como el legado que quieres dejar, o cómo te gustaría ser recordada, ayuda. Digamos que esta sería nuestra meta, el final del camino que queremos recorrer. Una vez sepamos dónde queremos ir, podremos comenzar a trabajar en los pasos que tenemos que dar para llegar allí.
  • Busca tu mantra para este año, y déjalo a la vista, donde puedas motivarte. Tener un mantra o una misión personal te ayudará a guiar tus objetivos y decisiones. Tener una palabra, o una frase corta, que te guíe, y siempre puedas recurrir a ella, para pensar si lo que quieres hacer, está alineado con tu mantra y tu objetivo final. El año pasado, mi mantra era "Acción". Para este año, para mi va a ser "Crecer", y es que quiero que sea un año de muchos aprendizajes, y seguro que será de muchos cambios. ¿Cuál sería la tuya? ¿qué palabra o frase resumiría mejor lo que quieres conseguir en 2019?
  • Identifica tus áreas de foco. Esas áreas de tu vida en las que quieres trabajar para ir creciendo, sin perder de vista tu objetivo final. Piensa en cada área por separado: ¿qué ha funcionado, y qué podrías mejorar? Esto te guiará a la hora de establecer tus objetivos. También es un buen momento para reflexionar sobre aquello que quieres dejar atrás, aquello que no te funciona o no te hace bien.
Ahora ya tenemos un montón de información en nuestra cabeza y nuestro cuaderno. Sabemos de dónde venimos, qué hemos aprendido y qué queremos dejar atrás. Qué nos ha funcionado, y qué no. Sabemos a dónde queremos llegar (a largo plazo) y cómo nos queremos sentir. Sabemos a quién tenemos cerca que nos puede ayudar y en qué areas nos queremos centrar en trabajar. Y hemos definido una palabra que nos ayudará a recordarlo durante todo el año, para centrarnos y motivarnos.

Ahora toca definir los pasos que tenemos que dar, para llegar a esa meta.


3. Define el camino: trabaja tus objetivos para este año

Con toda esa información que ya hemos recogido, es hora de trabajar en nuestros objetivos.
En este caso, yo voy a centrarme en mis áreas de foco (que quiero que sean "casa y hogar", "cuerpo y estado físico" y "desarrollo personal") y en mi mantra para el año, que quiero que sea "crecer". Por lo que, el siguiente paso, será centrarme en qué puedo hacer para mejorar o crecer en esas áreas. Qué proyectos quiero realizar, qué metas quiero haber logrado en diciembre de este año, en esas áreas.

A la hora de fijar los objetivos, recuerda que éstos deberán ser SMART, de forma que sea mucho más realista poder realizarlos. Soñar con objetivos imposibles es muy motivador, pero es muy fácil también que los abandonemos por el camino a la primera de cambio. En su lugar, hacer que un objetivo sea realista, alcanzable, nos facilita el trabajo.

Sé flexible con tu planteamiento, porque no hay que olvidar que vivimos rodeados de personas y circustancias que escapan a nuestro control y podremos encontrarnos obstáculos, que hagan que nos desviemos de nuestra planificación. Ser flexibles nos permite hacer frente a esos obstáculos y volver a corregir nuestro camino cuando sea necesario.

Piensa a largo y corto plazo y sobre todo ¡divide y vencerás! Creo que esta es de las frases que más repito por el blog. Piensa en tus objetivos para este año, pero divídelos en pequeños objetivos, que sumándolos te permitan alcanzar el grande. Pueden ser a más corto plazo, como trimestrales, mensuales, o incluso semanales. ¿Por qué? Porque no podremos centrarnos en todos a la vez, será muy, muy complicado, y fácil ir abandonándolos, o dejándolos atrás. En cambio, si nos ponemos mini-objetivos intermedios, a más corto plazo, podemos ir atendiéndolos uno a uno, centrar toda nuestra energía en ellos, e ir avanzando.



¿Cómo hacerlo? Coge uno de tus objetivos, y analiza si se puede dividir en objetivos más pequeños. Te pongo un ejemplo:

Quiero trabajar en el área de mi desarrollo personal. Para ello, he pensado trabajar en varios objetivos:
  • Coger soltura y practicar más ilustración y diseño
  • Mejorar mi porfolio de trabajos
Pero están muy poco definidos, y son dos objetivos bastante... poco concretos. Así que puedo dividirlos en otros más pequeños, por ejemplo:
  • Apuntarme a un curso de ilustración
  • Realizar las prácticas y ejercicios del curso
  • Escanear o recoger en formato digital, los ejercicios realizados
  • Realizar una selección de los mejores y los que querría mostrar en mi porfolio.
  • Revisar los ficheros de mi ordenador, para buscar y seleccionar otros trabajos antiguos que también querría mostrar
  • Crear un perfil en alguna página para mostrar mis trabajos (o en una web personal) y publicarlos
  • Planificar un calendario para compartir esos trabajos en Instagram
¿Ves alguna diferencia entre ambas listas? Y esta última todavía la dividiría más, para poder crear acciones muy concretas de cada una, que luego pueda pasar al calendario. Por ejemplo:

Objetivo: Apuntarme a un curso de ilustración
  • Realizar una búsqueda de qué cursos existen según lo que quiero aprender > Semana 1
  • Buscar opiniones del curso de otros clientes > Semana 1
  • Realizar la compra del curso > Semana 1
Objetivo: Realizar las prácticas y ejercicios del curso
  • Leer / ver los contenidos del módulo 1 del curso > Semana 2
  • Realizar los ejercicios del módulo 1 del curso > Semana 2 y 3
  • Leer /ver los contenidos del módulo 2 del curso > Semana 3
  • Realizar los ejercicios del módulo 2 del curso > Semana 3 y 4
Y de ahí, puedes sacar las acciones que realizar cada día (o cada día que vayas a dedicarle al objetivo, que no es obligatorio que sea a diario, tú marcas tu ritmo).
  • Lunes: ver vídeos del capítulo 1
  • Martes: leer lectura 1
  • Miércoles: realizar el ejercicio #1
  • Jueves: ver vídeos del capítulo 2
  • Viernes: realizar el ejercicio #2
  • Sábado: leer lectura 2 y hacer ejercicio #3
  • ....

Es solo un ejemplo, pero espero que te sirva para verlo un poco más claro. 


Te recomiendo las siguientes lecturas del blog, donde podrás ampliar más información sobre este tema:

Ahora te toca a ti poner en marcha estos pasos, y construir tu camino para los próximos 12 meses ¿te animas? Cualquier pregunta o comentario, estaré encantada de leerte.

 
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4 comentarios:

  1. Este año solo tengo un objetivo personal, otro profesional y conseguir leer muuucho. Me he dado cuenta de que me cuesta centrarme en muchos objetivos a largo plazo, incluso con planificadores. ASí que ahora intento centrar las cosas por mes o semana según van surgiendo necesidades, y esos tres objetivos principales a medio/largo plazo. Simplificar me ayudó mucho el año pasado!

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    1. Pues me parece perfecto. Mejor centrarse en dos, y centrarse en cumplirlos, que llenarse de cientos que no llegarán a ninguna parte. Las metas a corto plazo te permiten organizarte mejor para cumplirlas, no te olvidas de ellas y te pillan más motivada. ¡Gracias por compartir!

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  2. Yo me estoy marcando objetivos mensuales,un par o tres y así los puedo cumplir,el corto plazo hace que no abandone y que pueda centrarme más en lograrlos.
    Fantástico el post,gracias!!!

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    1. ¡Bien hecho! Si además, quieres trabajar a largo plazo, se trata de seguir haciendo lo mismo, solo que los objetivos mensuales que te fijas tienen todos un objetivo "mayor" en común

      Besos!

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