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jueves, 29 de octubre de 2026

La trampa del "todavía puedo hacer algo más" - Mentiras habituales cuando no sabemos parar para descansar


Ponte en situación: Son las 20:30h de un miércoles. Llevas trabajando toda la jornada, de camino a casa, has parado a comprar cuatro cosillas que hacen falta, y nada más entrar, pusiste la lavadora. Mientras se lava la ropa, recoges un poco por casa, te pones a repasar los deberes de tus hijos, y comienzas a preparar la cena. 

Al terminar, revisas tu lista (ojalá escrita, y no mental, querida): aún puedes ver 10 items sin tachar. Te mueres de ganas de tumbarte en el sofá, a no hacer nada (perderte en instagram, leer un libro, o simplemente ver un capítulo más de esa serie que estás viendo de cuando en cuando)... pero esa lista te quema. Quizás porque entre esos items, hay temas importantes, urgentes, o proyectos que se van moviendo, semana tras semana, en busca de ese hueco que nunca llega. 

Y pese a que no has parado, sientes que "no has aprovechado bien" el día. Que podrías haberte esforzado un poco más y hacer alguna tarea más. 

¿Te suena?

Todas pasamos por temporadas donde necesitamos bajar el ritmo y descansar más. El cuerpo nos lanza señales (irritabilidad, cansancio, comer peor, problemas de sueño, ansiedad...) pero nos empeñamos en no hacerles caso hasta que no se plantan de lleno, en forma de problemas en las relaciones o problemas de salud. 

Todos nacemos con un punto en común: todos disponemos de 24 horas, cada día, para aprovecharlas como mejor podamos. No voy a entrar en la discusión de que es cierto que no todas las personas disponen de los mismos privilegios (porque obviamente, una persona que no necesita trabajar para vivir dispone de más horas para elegir en qué dedicar su tiempo, mientras que una persona que no llega con un trabajo, o incluso que necesita dos o más, dispondrá de mucho menor tiempo libre). Dejando de lado esa idea, me quiero centrar en aquello que solo depende de nosotros, en lo que es nuestra responsabilidad. 

Y es que a veces, nos mentimos a nosotras mismas, para evitar ser responsables por no elegir salir de la rueda de hámster. 


Mentira #1 - "Cuando termine todo esto, descansaré"

Esta supuesta "meta" a la que queremos llegar, para entonces sentir que nos hemos ganado el descansar, nunca llega. 

Si sueles repetirte esta frase, seguramente te encontrarás con que siempre entra un nuevo correo, o queda algo que limpiar o recoger, o tienes ese proyecto pausado, que retomar. Siempre hay algo nuevo que atender. 

¿Por qué ocurre esto? Mi sospechoso habitual es que sentimos que el descanso es una recompensa, un premio, por terminar. Algo que llega al final de la meta. 

Pero no es así, el descanso es una herramienta más, indispensable para seguir recorriendo el camino. 

✒️ Reflexiona: ¿Cómo te sientes cuando te paras a descansar? (sabiendo que quedan tareas por cumplir) ¿Qué es lo peor que podría pasar?


Mentira #2 - "Si me pongo a descansar ahora, mañana me agobiaré el doble"

Conozco esta mentira de primerísima mano. Hoy no puedo más, pero si dejo esta tarea acumularse, mañana tendré que hacer el doble. Y aunque en términos "absolutos" pueda ser cierto... la cosa es que si hoy te quemas, mañana estarás con mucha menor energía para atender tus tareas (por mucho que sean "solo" las de ese día y no tengas acumuladas).

A veces es conveniente saber retirarte a tiempo, descansar, y poder levantarte al día siguiente con energía suficiente para afrontar el día. Un cerebro saturado comete más errores, y rinde peor. 

Además, muchas veces es importante tomar distancia, y salir de la rueda de hámster en que estamos metidas. Nos puede permitir ver las cosas desde nuevas perspectivas. Y quizás puedas plantearte si todo lo que está en tu lista, merece la pena que siga estando, o si todo es una urgencia de verdad. 

✒️ Reflexiona: ¿Hay algo en tu lista que puedas retrasar, delegar o eliminar?


Mentira #3 - "Tengo tiempo libre, sí, pero... debería estar aprovechándolo"

Otra de mis mentiras más habituales, y una de las que he estado batallando más recientemente. Cuando por fin tenemos tiempo para no hacer nada, y resulta que... no sabemos estar quietas. Sentimos culpa por estar descansando, en vez de pensar que estamos dándole a nuestro cuerpo el descanso que tanto necesita. 

¿Qué hacemos? Nos metemos en mil jardines, abrimos mil proyectos o nos apuntamos a cien hobbies nuevos. 

Pero no todo nuestro tiempo libre debe traducirse en producir, aprender algo o rendir cuentas. Es importante dar espacio al aburrimiento (aunque sea muy incómodo) - ese aburrimiento es clave para desarrollar la imaginación. Esto es una enseñanza que se da a los niños desde bien pequeños, pero que olvidamos de adultos (y desde que existen los móviles inteligentes, parece que es una epidemia). 

✒️ Reto: esta semana bloquea un rato en tu agenda (30 minutos para empezar) donde no vas a hacer NADA de tu lista. Vete a pasear, siéntate en un banco a mirar el cielo, lo que sea. Evita a toda costa usar el teléfono o distraerte con un libro. Deja que tu cabeza de rienda suelta. 



¿Te reconoces en alguna de estas mentiras piadosas? 

Si es así, genial, el primer paso es tomar conciencia de ello. 

Siempre puedes recurrir a escribir en tu diario para explorar estas, o cualquier otra situación habitual, que puedas detectar, cuando intentas evitar descansar. Analizar nuestros patrones de comportamiento, qué los disparan y, sobre todo, qué estamos evitando, nos sirve como primer paso para luego poder trabajar sobre ellos. 

La próxima vez que te des cuenta que estás usando una de estas mentirijillas, o cualquier otra parecida (si te animas a compartir en comentarios, genial), párate, respira hondo, y date permiso para dejar lo que estabas haciendo. 



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